Pastor Emilio Aguero Esgaib
Luchador de Cristo
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Pastor Principal de la Iglesia “Más que Vencedores”, con sede en Asunción-Py. Casado con Liliam Medina, la Pastora Principal, padres de Emilito de dos años de edad. Sus padres son Emilio Agüero de La Sierra y Cafi Esgaib Mancía, es el mayor de seis hermanos.
Emilio Agüero, uno de los mejores artes marcialitas que tuvo el Paraguay, con seis títulos nacionales, dos títulos internacionales, uno de Kick Boxing y otro de Karate. Durante cuatro años consecutivos, fue elegido mejor luchador del año (1994, 1995, 1196, 1997). Con toda la pasión por este deporte, decidió entregarse al amor de Dios.
Los deportes siempre le gustaron y a los 17 años tomó la decisión de inscribirse en un gimnasio para practicar Karate (como consecuencia de una pelea con un compañero de colegio que practicaba esa disciplina). Como todos, empezó a asistir a las prácticas tímidamente, lo que hizo que vaya subiendo de niveles, más que por su valentía, fue su perseverancia como deportista.
Primer Titulo Deportivo
En una ocasión, recibió una invitación para formar parte de la selección paraguaya de karate. Con mucha inseguridad, lo integró, habiendo muy buenos exponentes del deporte; sin embargo, un amigo le alentó a que probara más bien la pre-selección. Todos eran cinta negra, siendo él el único que no tenía ese grado. De todos los seleccionados, Emilio fue el único que obtuvo una medalla en el torneo realizado en el Brasil. A su regreso de la competencia, descubrió que el potencial estaba en el, pero aun así no lo creía. En esa ocasión, Paraguay obtuvo cuatro títulos de karate en su categoría.
Decepcionado al no poder competir en el mundial de karate, puesto que la Federación no tenía fondos para enviarlo, y, en medio de esa frustración, le invitaron a practicar Full-Contact (un deporte mucho más violento que el karate).
Un año después, logró el título de “Campeón Nacional de Full-Contact” y fue elegido “Mejor Luchador del Año” por dos años consecutivos, por la prensa paraguaya.

Incursiono también en el Kick Boxing (un deporte parecido al Full-Contact, que requiere más violencia, no se usan protectores, se permiten rodillazos y las patadas a las piernas). Con el Kick-Boxing logró el “Título Nacional” y “Titulo Sudamericano”.
Su Relacion con Dios
Con toda una vida exitosa en el ámbito deportivo, antes del llamado de Dios a su vida, y, a pesar de que desde muy pequeño fue apartado por sus padres para practicar y leer la Biblia en una Iglesia tradicional, habiendo recibido de ellos el temor de Dios y el respeto a los demás, su relación con Dios era fluctuante, con altibajos, como una montaña rusa, no lograba tener una relación con Dios de manera personal.
El ambiente de éxito le llevó en ocasiones a situaciones extremas, contrarias a él y a sus convicciones (los amigos, el ambiente, el “prestigio”, etc.). En la medida en que sentía las contrariedades de la vida mayor fue su determinación con respecto a testificar de Cristo.
En ese momento de su carrera, era solo miembro asistente de una Iglesia Evangélica denominada “Gracia y Gloria” de donde recibía alimento espiritual cada domingo, siendo su líder y Pastor Humberto Sarubbi (padre). Su compromiso con Dios hizo que decida dar testimonio de su fe, mostrándole al mundo que como deportista también se podía seguir a Jesús sin tener que estar en los vicios y ser desordenado en su vida privada. A partir de esa decisión, en cada lucha usaba una capucha que decía “Luchador de Cristo”. Al terminar sus combates, testificaba de Cristo. En consecuencia comenzó a recibir invitaciones para dar su testimonio en colegios y universidades; sin darse cuenta, estaba poniendo en práctica su llamado.
En su mejor momento, con todas sus peleas ganadas, seis títulos Nacionales, dos Internaciones y cuatro años consecutivos como Mejor Luchador del Año, a los 27 años de edad, se retiró del deporte.
Su Retiro
Al día siguiente de defender su Título de Campeón Sudamericano se retiró, sintiendo que era una etapa terminada, sintiendo la mano de Dios apartándole del ring. Se retiró porque Dios lo quiso, se dio cuenta que en algún momento debía dejarlo.
Se Activa Su Llamado
En noviembre del año 2000, llegando a su casa después de un día laboral, estando en su vehículo escuchó una música cristiana que le confrontó mucho, sentía que esa canción le llamaba a ser genuino y radical en el amor de Dios. Más adelante, el 14 de enero de 2001, recibió una llamada telefónica de una hermana de la Iglesia quien le dijo que tenía Palabra de Dios para su vida. Al escucharla, quedó totalmente impactado, y pensó: “¿cómo esta mujer podría saber tanto de lo que hay en mi corazón?”. La respuesta evidente fue: sólo pudo haber sido Dios.
Esa noche tomó la decisión de acercase más a Dios y dejar que Él guíe sus pasos. Al día siguiente, se sentía tan lleno de vida, de entusiasmo, y por sobre todo se dio cuenta de que el Espíritu Santo lo había tocado. Poco tiempo después, junto con su hermano Adolfo, convocaron a unos primos para orar una vez a la semana. Al principio fueron siete, luego algunos amigos se unieron y de esta manera fue creciendo hasta llegar a ser ochenta jóvenes reuniéndose una vez a la semana para escuchar un mensaje de Dios para sus vidas.
El Comienzo
Del pequeño local comercial donde se reunieron los primeros siete primos, se pasaron las reuniones a la sala de su casa, de ahí, al garaje de un tío y más tarde a la casa de un amigo, donde llegaron a reunirse más de ciento cincuenta jóvenes.
En una oportunidad, Emilio invitó a aquella hermana de la Iglesia, la Señorita Liliam quien le había llamado a dar un mensaje de Dios que activó su relación con Dios y su llamado- para que fuera a dar un mensaje y también, para mostrarle hasta que punto impacto su vida la palabra que ella le había dado, y no solo a él, sino a través de él a cientos de jóvenes. Ella asistió y contó su testimonio, fue una noche maravillosa con la presencia del Espíritu Santo. Un año después de aquella noche, Emilio y Liliam se reencontraron, iniciando una amistad más profunda y luego de tres meses se pusieron de novios y al año, se casaron. Actualmente tienen una hermosa familia y un regalo de Dios, Emilio Daniel (de dos años de edad).
Liliam es su amiga, su esposa y compañera en el Ministerio y en el Liderazgo de la Iglesia. Dios les unió para llevar adelante Su Obra.
Pastora Liliam Medina

Liliam Margarette Medina Peres (28 años de edad), Pastora Principal de la Iglesia “Más que Vencedores”, casada con Emilio Agüero Esgaib, el Pastor Principal, padres de Emilito de dos años de edad. Sus padres son Eladio Medina y Helena Peres, y su única hermana es Yeni Medina.
Se considera una persona privilegiada desde su nacimiento, ya que nació en un hogar con una fe firme en Jesús, lo cual hizo de su infancia una etapa que marcó su vida espiritual.
El hábito de asistir a las reuniones en el templo en familia, las escuelitas de niños, la lectura y el estudio de la Biblia, entre otras prácticas, hizo que su fe en Dios sea mucho más que una herencia familiar: una futura experiencia personal y real con Dios.
Ellos siempre fueron una familia muy sacrificada en todos los sentidos. Asimismo, como muchas familias, también tuvieron sus fuertes crisis familiares, como dolorosas separaciones, aprietos financieros y caídas espirituales.
Hubo momentos en los cuales creía tener todo e incluso su hogar parecía tener paz. A pesar de esto, ella sentía un vacío muy grande dentro de su ser que no lograba explicar. Un día amaneció con una carencia emocional que nunca antes sintió en su interior. Nos cuenta que: “Era agobiante la necesidad que sentía de escuchar que alguien me dijera esa maravillosa frase: Jesús te ama Liliam”. Ese mismo día, llamó a un compañero de su hermana que siempre les habló de Jesús, puesto que hacía años que se habían alejado de Dios, aunque ella tenía la certeza que Él nunca se apartó de ellos. Fue a una reunión y allí un predicador la miro a sus ojos y le dijo: “El Señor te dice: Yo te amo hija mía”. Desde ese momento nunca más volvió a alejarse de Sus caminos.
El cambio fue muy grande. Principalmente, se sintió muy amada y perdonada y, por ende, comenzó a amar y a perdonar. Afirma que eso restauró su vida entera, su manera de tratar a la gente, su visión y proyección de vida se pusieron de acuerdo con las de Dios. Los primeros en acoger ese cambio fueron los miembros de su propia familia, a quienes se dedicó en servicio y testimonio.
Actualmente constituyen una familia restaurada ya que sus padres se encuentran unidos y siguiendo a Cristo, su hermana Yeni y ella sirviendo a Jesús, casadas con hombres que temen y aman a Dios.
Le conoció a Emilio, su esposo, en la iglesia que asistía (“Gracia y Gloria”). Nos comenta que: “él en ese tiempo, no estaba muy firme en la fe, pero unos años antes de casarnos él recibió el llamado de Dios y se entregó en vida y servicio a Él”.
En la época en la que aun Emilio no estaba comprometido con la obra, Dios le dio un sueño muy revelador para su vida y futuro ministerio. Lo llamó, compartió con él y luego de casi dos años se volvieron a ver en el pasillo de su iglesia. Lo invitó a testificar al grupo al que se había iniciado tras él para responder al llamado de Dios le había hecho en ese sueño y, cuando fue a la reunión, para su sorpresa había más de 100 jóvenes, quienes se reunían a adorar al Señor todos los martes en un garaje.
“Me sentí muy agradecida a Dios por haberme usado para dar esa palabra a Emilio, jamás me imagine que Dios en algún momento de sus tiempos nos uniría para que juntos nos usara en Su obra”. Luego de un lapso de casi un año nos reencontramos, compartimos como amigos un tiempo, nos conocimos bastante y Dios bendijo con un matrimonio maravilloso. Hoy, después de todos estos años llego a la conclusión de que Dios en su soberanía lo sabía todo, lo ordenó todo y lo encaminó para que los dos pudiéramos cumplir Sus propósitos. Estamos tan felices de ser participes de este sueño que en realidad es de Dios, la Iglesia “Más Que Vencedores”.
Él está cumpliendo palabras sueños y profecías. Ninguna ha caído por tierra todas se han cumplido y seguirán cumpliéndose en Su tiempo, de eso no cabe duda. Dios irá extendiendo los caminos y fronteras que Él ha soñado para todos.
Siempre afirma que en la visión que Dios ha puesto en su corazón, es muy consciente que hay mucho trabajo por delante. Tienen muchos planes y en estos últimos años de labor se dieron cuenta que para el Señor no hay absolutamente nada imposible que Él no pueda proveer, puertas que no pueda abrir y corazones que no pudiera conquistar. Él está añadiendo almas salvadas a Su iglesia, la gente viene a buscar y encuentran lo que sus almas necesitan, no hay nada que pueda detener esta obra de Dios; porque esas almas se encuentran con Dios mismo. Todo lo que Él está haciendo con este ministerio forma parte del plan de salvación que Él ha elaborado para el Paraguay y el mundo.
Ella afirma que sus lemas de vida son: “El vivir es Cristo y esta es mi porción aquí en la Tierra, y no creo en los imposibles”.
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